Los planes de Gowaii de crear un gran grupo turístico en España se mantienen. Pero la hoja de ruta para hacerlo ha cambiado, y mucho, en los últimos meses. La compañía de Javier Díaz compró el año pasado junto al fondo suizo de capital riesgo Springwater el negocio de viajes de Pullmantur (las agencias de Nautalia, dos touroperadores y una aerolínea chárter) y lo agruparon bajo la nueva marca Wamos. El objetivo de Gowaii era consolidar la alianza y seguir creciendo con Springwater como socio financiero.

Hoy la relación ha saltado por los aires y Gowaii tiene claro que prefiere crecer solo que con su antiguo socio. Un exejecutivo de Wamos ha denunciado a Springwater por cinco delitos (societario, apropiación indebida, insolvencia punible, coacción y falsedad documental) y acusa al fondo de vaciar la caja del grupo turístico. El caso se dirime ya ante el juez. Y Díaz descarta retomar la breve alianza: “Con Springwater, nada”.

Pero Gowaii quiere continuar con su expansión. La compañía ha comprado Muchoviaje.com, Mundicolor, Trapsatur, Hotelminuto, el antiguo hotel Husa Chamartín… Y ahora, suma y sigue, El grupo, según adelanta el consejero delegado en esta entrevista, ultima la adquisición inmediata de otras dos compañías de agencias de viajes, pretende incorporar cuatro hoteles cada año con su marca We are, abrirá antes del verano siete tiendas físicas de la hasta ahora agencia sólo online Muchoviaje, relanzará la antigua marca Mundicolor con la ayuda de Iberia, y ha presentado la mejor oferta económica (junto a Iberia, Alsa e IAG7) para hacerse con la gestión de los viajes del Imserso. “Nuestro sueño de seguir creciendo no ha cambiado. Simplemente ahora tenemos una hoja de ruta nueva y una velocidad diferente”.

Hace poco más de un año se aliaba con Springwater para comprar Pullmantur y aspiraban a seguir creciendo juntos para conformar un gran grupo turístico. ¿Qué queda de esas ambiciones conjuntas?

Nosotros invitamos a Springwater a participar en un proceso de expansión en el que necesitábamos un socio financiero porque era demasiado pesado para nosotros. Ahora mismo parte de nuestra relación con Springwater está sub iúdice porque el que era el director general de Nautalia [Rafael Montoro] presentó una denuncia acusando de cinco delitos a Springwater. Nos hemos quedado estupefactos. Y ahora estamos expectantes, a la espera de qué dice la Justicia. Nosotros somos una parte afectada y una vez que veamos cómo evoluciona el proceso, determinaremos si somos una parte más activa o no. Si el juez entiende que hay delito, nos personaremos en el caso como parte afectada. Mientras que el juez no hable, entendemos que una posición de prudencia es lo más sensato.

¿Dan por terminada esa alianza?

Hemos determinado que creceremos mucho mejor solos. Nos sentimos más cómodos solos.

La idea inicial era crear el tercer gran grupo turístico de España con la ayuda de Springwater. Ahora que esa relación se ha roto, ¿ese sueño de crear un gran grupo ya no existe?

Si el juez entiende que hay delito [en la actuación de Springwater en Wamos], nos personaremos en el caso como parte afectada

Sí, existe. Antes teníamos una hoja de ruta y un planteamiento de negocio. Nuestro sueño de seguir creciendo no ha cambiado. Simplemente ahora tenemos una hoja de ruta nueva y una velocidad diferente. Un negocio, como la vida misma, se hace a base de tropiezos. En Cuba dicen que “lo que sucede, conviene”. Si este problema nos ha sucedido es porque tenía que ser así. Más vale que las cosas malas sucedan antes que en mitad del proceso. Crecemos sin prisa, pero sin pausa. Y cuando llegue el momento, y este año habrá novedades, se verá que el calado de Gowaii como corporación cambiará mucho.

Sin prisa pero sin pausa, ¿y siempre sin la ayudas de socios?

No descartamos hacer operaciones puntuales con socios, pero con Springwater, nada. Con esos señores, dado el proceso judicial en el que están, lo primero que debemos hacer es congelar la relación hasta ver qué dice el juez. Hay muchos actores en este país y no necesariamente hay que buscar socios en el extranjero. Preferimos que sean españoles, pero no descartamos nada con nadie. Estamos abiertos a colaborar con cualquier actor que pueda ser interesante. Nos hemos aliado en una UTE [unión temporal de empresas] con Iberia, Alsa e IAG7 para optar al concurso de viajes del Imserso, por ejemplo.

Nosotros somos industriales, no especuladores. El turismo tiene una cadena de valor muy compleja que hay que saber entender, porque si no lo que te produce son roces y situaciones difíciles. Y los socios financieros puros y duros no lo entienden.

Hasta hace unos meses, Gowaii aseguraba que su aspiración era gestionar Wamos. Ahora, con la ruptura de relaciones con Springwater, ¿se plantean salir de la compañía?

Estamos abiertos a todo. Queremos saber qué está pasando en la compañía, porque no tenemos información económica del grupo para conocer en qué punto estamos. Nos preocupa mucho que haya un proceso judicial abierto y que no tengamos información económica. Nos inquieta como socios que somos de ese proyecto. Cuando sepamos qué determina la Justicia, tomaremos una decisión sobre nuestra posición. Ahora todo es planteable.

No descartamos hacer operaciones puntuales con socios, pero con Springwater, nada

Las acusaciones contra Springwater son muy graves. El exdirector general de Nautalia acusa al fondo de vaciar la caja de Wamos a pesar de que las filiales estarían en quiebra técnica, pero Springwater mantiene que todo es falso y que la situación financiera está en orden.

Que lo diga el juez. Es más prudente esperar.

¿Wamos tiene futuro?

Toda empresa que esté bien gestionada tiene futuro. Y hasta ahí puedo leer.

Dos nuevas compras inmediatas

Los planes de expansión de Gowaii parece que tienen en el negocio hotelero uno de sus puntales. El año pasado cerraron la compra del antiguo hotel Husa Chamartín, en Madrid. ¿Y ahora qué?

Dentro de esa cadena de valor del turismo, no podemos obviar el negocio hotelero. Es una parte muy interesante. Fundamental. Tenemos dos vías de crecimiento. Por un lado, sumar hoteles urbanos pero que estén en ciudades con un alto componente vacacional, como Madrid. Y, por otro, incorporar hoteles en zonas de playa, con Baleares, Canarias y Caribe como mercados principales; aunque no descartamos sumar establecimientos en algunos destinos del Mediterráneo. De momento, estamos a punto de firmar un hotel en México, otro en República Dominicana y un tercero en Praga. Nuestro objetivo es incorporar cuatro hoteles cada año y que todos se exploten con nuestra marca We are hotels & more.

La incorporación del Husa Chamartín se ha materializado asumiendo la propiedad del inmueble. ¿Es la fórmula con la que pretenden articular su expansión hotelera?

Nosotros no somos inmobiliarios. La propiedad preferimos dejársela a un inversor. Nuestro modelo, salvo excepciones en que podamos acometer una inversión atractiva, es crecer con contratos de gestión o de alquiler. Queremos tener una compañía hotelera, no una inmobiliaria.

Queremos cerrar dos compras en el sector de agencias de viajes antes de un mes. Y pretendemos abrir siete puntos de venta físicos de Muchoviaje antes del verano

En los dos últimos años, Gowaii ha cerrado la compra de la agencia online Muchoviaje.com, del touroperador Trapsatur, la marca Mundicolor, la plataforma digital de reserva de habitaciones Hotelminuto… ¿Preparan nuevas operaciones?

Estamos ahora mismo estudiando un par de oportunidades de compra en el sector de agencias de viajes. Tenemos ya firmado acuerdos de entendimiento que nos obligan a la confidencialidad, pero queremos cerrar estas dos operaciones antes de un mes. Para nosotros el negocio de viajes es fundamental.

A la espera de esas nuevas compras, ¿qué planes tienen para su división de viajes?

Pretendemos abrir siete puntos de venta físicos de Muchoviaje antes del verano. Las tiendas estarán en Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Sevilla. La experiencia nos dice que las redes de agencias de viaje físicas no han conseguido que sus ventas online funcionen. Todas las grandes redes (Halcón Viajes, Viajes El Corte Inglés, Nautalia…) tienen una puntocom, pero no funciona. Pues nosotros lo vamos a hacer al revés. Tenemos una agencia online, Muchoviaje, y queremos acercar este negocio al público para que conozca nuestro negocio con puntos de venta físicos.

Y, por otro lado, pretendemos relanzar la marca Mundicolor con la ayuda de Iberia a través de una joint venture. El negocio sería nuestro, nosotros crearíamos los paquetes turísticos, y contrataríamos con Iberia los cupos de transporte y la aerolínea nos apoyaría comercialmente. Es una alianza comercial que en breve estará en marcha. Les hemos pedido poder utilizar la marca de Iberia para asociarla a Mundicolor, y que en la presentación del producto sean nuestro padrino.

Pugna por los viajes del Imserso

Gowaii opta junto a Iberia, Alsa e IAG7 al concurso público para la gestión de los viajes del Imserso, en una puja en la que compiten con el tándem Globalia-Barceló (que llevan 25 años gestionando el programa) y con Logitravel. Su grupo ha presentado una oferta económica que ha levantado ampollas en el sector por agresiva.

Que consideren y digan lo que quieran. Hemos hecho una oferta que considerábamos que era la mejor. Éste es un negocio social, con el Estado como padrino, y tendremos los márgenes que nos parezcan suficientes. Hay una serie de mastodontes en el sector que están notando que puede haber cambios y que el panorama turístico de este país va a cambiar.

El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, ha puesto directamente en duda la legalidad de su oferta porque no todos los integrantes de la UTE cuentan con licencia de agencia de viajes, lo que, a su juicio, les deja fuera del concurso.

Quién es él para juzgar esto. Lo debe determinar el Ministerio [de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad], y ya lo ha hecho. El Ministerio determinó que no había lugar a esa reclamación. Es legítimo que [Hidalgo] se queje y que presente la reclamación que considere. El programa lleva muchos años en sus manos, y se piensa que es un coto privado y que él es el inventor de Imserso. Nosotros lo que pedimos es que haya transparencia y limpieza en el concurso. Vamos a aprovechar este aire fresco y esta oportunidad que nos dan para optar.

¿Entonces la UTE que integran Gowaii, Iberia, Alsa e IAG7 cumplen todos los requisitos para presentarse?

Absolutamente. Es que si no fuera así, el Imserso no nos habría dejado presentarnos, nos habría descalificado. Cuando se abrieron los sobres [con las ofertas económicas], el abogado de Mundosenior [el grupo participado por Globalia y Barceló] ya dijo que no estaba de acuerdo con el proceso porque Iberia y Alsa no eran agencias de viaje. Y la mesa del Imserso dijo que esa cuestión ya se había visto en la fase previa y que, si veía algún problema, que presentara una reclamación formal. Creo que están muy asustados porque una parte importante de su negocio se sustenta en este concurso. No es nuestro caso.

El Imserso lleva muchos años en manos de Hidalgo, y se piensa que es un coto privado y que él lo invento. Lo que pedimos es que haya transparencia y limpieza en el concurso

En los mentideros del sector se apunta que podría haber una decisión salomónica y repartirse los tres lotes entre los aspirantes.

La Administración no está para esto. La Administración tiene que velar por que el concurso sea limpio. No es una cuestión de reparto, sino que tiene que ganar el mejor. Nuestro deseo es que el concurso sea limpio y transparente.

Podemos, Ciudadanos… en la escena política han irrumpido nuevos actores. ¿Usted es de los que ve este escenario como una oportunidad de renovación o como un riesgo de inestabilidad?

Depende del renovador. Que haya aire nuevo siempre es bueno, pero la cuestión es ver al final qué aire nuevo se trae. Nosotros, como grupo industrial, no nos podemos significar políticamente. Al final el mejor político es el que mejor defiende el país, sea del color que sea. La política se ha convertido en una profesión más. A mí me gustaría que se volviera a esos años de la Transición en que tanta ilusión hubo por hacer las cosas bien y por defender al pueblo. Nuestra aspiración es que alguien tenga la sensatez de recuperar el espíritu de la Transición, y que la política sea entienda como una búsqueda del bien común no de lo particular o partidista.