Telefónica ha conseguido salir del atolladero. Tal y como pasó en el caso de Iñaki Urdangarín, la compañía que preside César Alierta ha resuelto la crisis de comunicación con una baja voluntaria y temporal. Voluntaria, en cuanto a que nadie le ha apuntado con una pistola, y temporal, si pensamos que de aquí a que las ranas críen pelo probablemente aún pasará algún tiempo.

A la compañía se le ha terminado la paciencia, especialmente después de que se airease que el exvicepresidente, un hombre que bien pudo gobernar España, había cobrado sus servicios a multinacionales españolas a través de su entramado societario para no pagar IRPF. O eso, o el político y directivo investigado se tomó muy a pecho el artículo de opinión que Sabemos publicaba hace pocos días.

Se le acaban los asideros al hombre que pudo ser presidente de España. La de Telefónica es la última salida después de otras, como la de Texas Pacific Group. O el Santander, que se dio mucha prisa y renunció a contar con los servicios del ex director gerente del FMI nada más conocerse el escándalo de las tarjetas black en Caja Madrid y Bankia.

La compañía, que además ha estado sometida a una presión mediática inusual en los últimos tiempos debido a la huelga de instaladores y la subida de precios del servicio Fusión, podrá seguir dedicando sus esfuerzos a las guerras que realmente le importan, como la regulación de la fibra óptica.

Aunque aún quedan en la organización otros directivos relacionados con el partido en el Gobierno, con la salida de Rato sólo queda un exministro del PP en el Distrito C: Eduardo Zaplana. Por la compañía han desfilado numerosas personas relacionadas con el PP, tales como Iván Rosa Vallejo (marido de Soraya Sáenz de Santamaría), Andrea Fabra, Elvira Fernández (esposa de Mariano Rajoy), Elvira Aznar (hermana del expresidente), Alfredo Timermans o Manuel Pizarro, entre otros. Pero la compañía también ha prestado atención a políticos del PSOE. En la compañía han trabajado Javier de Paz, ex secretario de las Juventudes Socialistas; Narcís Serra, ex vicepresidente del Gobierno, o el exdirector de RTVE, Luis Solana.