El fichaje estrella de Ciudadanos, el economista de la London School of Economics Luis Garicano, ha lanzado este lunes una propuesta de impacto a través de Twitter: Exigir a los contribuyentes que se acogieron a la amnistía fiscal que tributen de más hasta alcanzar el 10% de recaudación sobre el total de capital aflorado, tal como contemplaba el real decreto.

El catedrático de Economía de la London School of Economics, Luis Garicano, se ha lanzado este lunes con una propuesta económica de impacto relacionda con la amnistía fiscal del Gobierno, y de la que la semana pasada se ha sabido que se acogió el exvicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato. A través de la red social Twitter, este académico ha anunciado que si la formación liderada por Albert Rivera llega al poder exigirá que los contribuyentes que se beneficiaron de dicha amnistía paguen de nuevo hasta que se logre recaudar el 10% sobre el total de activos aflorados, tal como contemplaba el propio ministro Montoro en 2012.

La llamada Declaración Tributaria Especial (DTE) solo fue capaz de recaudar 1.193 millones de euros pese a que se afloraron 40.000 millones de euros en patrimonios ocultos a Hacienda. Es decir, que apenas se captó un 3%, frente al 10% planificado previamente. La propuesta de Garicano, por tanto, pasaría por exigir “todos los importes no ingresados por defraudadores”. Es decir, que se obligará a pagar más de 2.800 millones de euros al conjunto de los beneficiarios de la amnistía que no demuestren haber pagado un 10% de impuestos.

La propuesta no está exenta de riesgos. Y es que la recaudación efectiva de apenas un 3% del valor total de los bienes y activos aflorados no fue un capricho, sino un agujero de la amnistía aprobada por Montoro. La normativa tributaria puede tener un literal, pero luego ha de ser interpretada y llevada a la práctica.

Este agujero recaudatorio tuvo su origen en una interpretación de la Dirección General de Tributos (órgano que decide cómo se interpreta ta o cual norma fiscal) que determinó que todas las rentas anteriores a 2008 estaban prescritas, por lo que solo tendrían que pagar impuestos por los intereses que hubieran generado, y no por el principal. Toda una ventana por la que se colaron miles de millones.

Por ejemplo, si un ciudadano español abrió en 2006 una cuenta en Suiza con 22 millones de euros depositados, en el momento de la regularización especial del Gobierno, solo tuvo que tributar por los intereses generados por ese capital principal a partir de 2008 (el periodo no prescrito). Así, a pesar de que se afloraba un capital de más de 22 millones, en realidad la recaudación potencial fue mucho menor.

Bajar el IVA general para subir el hiperreducido

La dirección de Ciudadanos lanzó este lunes otra propuesta en materia fiscal. En este caso, desde la formación naranja se apuesta por una reducción de IVA general, que se aplica entre otros productos y servicios a la gasolina, la cultura… Pero esta bajada del tipo general del 21% al 18% supondría unn descenso de la recaudación, que se vería compensado por una subida del IVA superreducido.

El IVA superreducido (4%) es el que afecta a productos y servicios considerados de primera necesidad. Son, entre otras cosas, los libros, la prensa, los alimentos básicos… La idea de C’s pasa por eliminar en la práctica este tipo y unificarlo con el reducido (actualmente en el 10%). Ambos se encontrarían en una suerte de punto intermedio: un gravamen del 7%.