Muy felices se las prometían en Oculus Rift tras su exitosa campaña en Kickstarter, pero las ansiadas gafas de realidad virtual siguen desaparecidas. Aún no hay fecha establecida para el lanzamiento de una versión para el consumidor.

El proyecto de Oculus Rift se conviritó en 2012 en el más aplaudido de la plataforma de crowfunding Kickstarter, logrando en 30 días una financiación de más de 2 millones dólares. Fueron 9.552 los usuarios que confiaron en la tecnología futurista de estas gafas virtuales que prometían una experiencia única que pronto vería la luz. Sin embargo, tres años después, las Oculus Rift siguen sin estar disponibles para el consumidor, pues solo existe un kid para desarrolladores que ya va por su segunda versión.

Quienes esperan ansiosos el lanzamiento de este gadget son sobretodo los gamers, esos jugadores que desde que oyeron hablar de las Oculus Rift viven soñando con poder meterse de lleno en sus videojuegos, algo en lo que al parecer se encuentran muy avanzados pero a lo que aún le quedan algunas pinceladas por dar.

“El proyecto interminable”, de este modo podríamos calificar la situación en la que se encuentran las gafas de realidad virtual de las que todos hablan pero que solo unos pocos han probado. Los problemas que la larga espera conlleva es que la competencia ya está trabajando para sacar su propia versión de estas gafas, más allá de esas cajas de cartón para colocar el móvil que todos hemos visto. Oculus Rift se estanca con un prometedor proyecto que parece no llegar nunca y otras compañías sacan tajada de ello, pues así tenemos a grandes nombres como Sony o Samsung preparando sus propios dispositivos. De nada sirve ser el primer visionario de una espectacular tecnología si después no sabes llevar el resultado a buen puerto.

Sí, es cierto que ya existe un kit para desarrolladores, pero es tan solo un primer paso, que además cuesta 350 dólares. A pesar de los esfuerzos no podemos hablar de que Oculus Rift esté cosechando grandes éxitos, pues tras la explosión inicial se han sucedido constantes aplazamientos que nos hacen pensar que las gafas de realidad virtual podrían no llegar nunca a nuestros hogares. Otro punto a tener en cuenta es la compra de Oculus por parte de Facebook, que convierte el proyecto en algo aún más ambicioso, pero que no termina de avanzar.

Desde 2014 estamos esperando la llegada de las Oculus Rift, y si parecía que este año podrían sorprender sacando una versión definitiva para el consumidor, ya se apunta a que no será hasta el año que viene cuando podamos encontrarlas, eso si no deciden seguir retrasando su salto al mercado. Mientras tanto Sony prepara para 2016 unas gafas de realidad virtual compatibles con PS4. Ya veremos quién gana esta carrera en el mundo de la realidad virtual.