Toca presentarse. El objetivo de este espacio es acercarse al mundo de la construcción naval privada en España. Queremos compartir con los lectores un sector industrial apasionante e ir desgranando en cada una de las publicaciones: empresas, buques, empleo, personajes, virtudes, eventos, activos, batallas, tax lease e incluso conflictos que lo conforman. ¡Tiemblen!

Cada pocos días les pediremos que se asomen con nosotros por el ojo de buey y contemplen… el mar.

La construcción naval española es una referencia a nivel mundial en primera línea de avance tecnológico. Cuenta con un alto prestigio internacional por su calidad, tradición constructora y elevados estándares de calidad en buques tecnológicamente muy sofisticados, y así lo certifican los diversos premios internacionales recibidos en los últimos años. Actualmente más del 90% de la producción está destinada a la exportación, con una particular especialización en buques de alto componente tecnológico y valor añadido.

Por ello, después de mucho debatir por dónde empezar para conseguir que nos acompañen, hemos decidido hacerlo acercándoles a uno de los buques más innovadores de los que se han construido en nuestras gradas y que requiere de un elevado grado de exigencia técnica.

Dentro de la amplia tipología de buques offshore, hoy centraremos nuestra atención en el Pipe-Layer, buque especializado en trabajos submarinos de tendido de tuberías y de transporte.

La necesidad de transportar petróleo y gas desde los depósitos submarinos en enclaves offshore, tanto a tierra, como entre diversos pozos hasta un único punto común para su almacenaje y posterior transporte a tierra, hizo que la construcción de tuberías submarinas creciera rápidamente y por tanto se demandaran buques con los más avanzados equipos y sistemas de seguridad, capaces de realizar tendido de tuberías rígidas y flexibles.

Los métodos más comunes desarrollados para el tendido del tubo son en S (S-lay), en J (J-lay) y con carrusel (Reel-lay). En el primero, el tubo se tiende desde cubierta y cae formando la característica curva en S al tocar fondo. En el segundo, el tubo desciende vertical hasta tocar el fondo, dando lugar a una curva en forma de J, lo que mejora las tensiones del anterior, permitiendo su uso en un rango mayor de profundidades. En el tercer método, el tubo viene preparado en un carrusel, que puede ser montado en horizontal o vertical. Los carruseles horizontales se suelen emplear en la configuración S, mientras que los carruseles verticales permiten su uso tanto en S como en J. El sistema de carrusel, junto con otra serie de equipos para el tendido de tuberías, tanto rígidas como flexibles, permite trabajar en aguas con una profundidad de hasta 3.000 metros.

Su configuración está optimizada para poder adaptar su instalación de forma ágil a las necesidades concretas de cada proyecto, lo que le permite un tránsito rápido a las localizaciones más remotas en que se requiera. Los últimos modelos cuentan además con un alto componente tecnológico, como el sistema de posicionamiento dinámico redundante, que controla de manera automática y con gran precisión la posición del buque incluso en condiciones meteorológicas adversas.

Señores lectores, recojan este cable que les hemos tendido y permítannos guiarles en las próximas semanas por el adictivo mundo naval.