La nueva composición del gobierno aprobada por el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema , aporta como únicas novedades significativas la aparente caída en desgracia de Lucas Nguema Esono y Teobaldo Nchaso Matomba, dos hombres del entorno de poder del celebérrimo Teodoro Nguema Obiang Mangue, Teodorín , vicepresidente de la República, primogénito y probable sucesor del dictador.

En su conjunto, el nuevo gobierno parece más una rotación de baloncesto que una verdadera remodelación ministerial, dado que la gran mayoría de sus integrantes ya formaban parte del Ejecutivo, en la misma cartera o en otra. Entre los cargos más importantes, tal como indican los decretos presidenciales correspondientes, Obiang ha confirmado a Vicente Ehate Tomi como primer ministro, a Clemente Engonga Nguema Onguene como viceprimer ministro primero para asuntos políticos, “democracia” e Interior, y a Alfonso Nsue Mokuy como tercer viceprimer ministro para “los derechos humanos”.

Lo más relevante, de acuerdo con los decretos presidenciales, es la marcha de dos ministros particularmente importantes. El uno es el célebre Lucas Nguema Esono, de todos conocido como Lukito, un ministro de Educación con un muy escaso historial educativo que en 1988, cuando era secretario primero de la Embajada en España, fue detenido en el aeropuerto de Barajas con una maleta que contenía 18 kilos de marihuana y 340 gramos de heroína.

Años después, cuando estaba destinado de nuevo en la Embajada en Madrid (después de ser cesado como ministro de Juventud y Deportes por desvío de fondos), fue acusado por el opositor exiliado Germán Tomo Mangue Mayo de haber intentado asesinarle en Alcorcón en abril de 2005.

Su última gran actuación pública se produjo a finales de marzo, cuando no encontró otro medio para poner fin a la huelga de estudiantes universitarios que amenazarles con cerrar la Universidad y retirarles todas las becas para evitar que los ¨enemigos internos y externos” se aprovechasen de sus movilizaciones para “desestabilizar el buen clima de paz que se vive en Guinea Ecuatorial”.

El primogénito se presenta como el heredero del dictador

La otra víctima de la remodelación gubernamental es el hasta ahora ministro de Información, Prensa y Radio, Teobaldo Nchaso Matomba, un hombre a quien los propios empleados de la cadena de televisión estatal (TVGE) llegaron a acusar de “sisar” más de la mitad de los 50 millones de francos CFA (más de 76.000 euros) que el Gobierno destina cada mes para el pago de nóminas, mantenimiento y realización de programas. El pasado mes de febrero, ordenó borrar una noticia publicada en la página web de su propio Ministerio en la que se informaba sobre las auditorías abiertas en su departamento.

Fuentes próximas a la oposición han explicado a Sabemos que estas dos bajas podrían estar muy relacionadas con “un primer rebaje de los humos de Teodorín, cuya figura política “no avanza” e incluso podría haber entrado en cierto “retroceso”.  

Teodoro Nguema Obiang Mangue fue nombrado por su propio padre, en mayo de 2012, “vicepresidente segundo para Defensa Nacional y Seguridad del Estado”. Se da la circunstancia de que el cargo de vicepresidente segundo no sólo no figura en la actual Constitución del país, sino que incluso en el artículo correspondiente se indica, muy claramente, que el presidente de la República está asistido de “un vicepresidente de la República”.

El nombramiento de Teodorín refuerza considerablemente sus posibilidades de llegar a suceder algún día a su padre en la Presidencia. El heredero reside en la actualidad en Bata (capital de la región continental) y no puede salir del país a causa de las acciones judiciales abiertas contra él por la Fiscalía de París por presunta malversación de fondos públicos procedentes del petróleo y el gas natural.