Vodafone ha presentado su nuevo servicio convergente. Se llama Vodafone One, estará disponible a partir del 20 de abril, y presenta tantas alternativas para satisfacer a todos los clientes que puede generar cierta confusión.

Como era de esperar, tras la adquisición de Ono por parte de Vodafone España, la filial británica ha acelerado todo lo posible para lanzar al mercado su nueva oferta convergente. El objetivo, sin que nadie lo pueda rebatir, es plantar cara a Movistar Fusión, hasta ahora el gran servicio todo-en-uno que había en el sector de las telecomunicaciones.

En el horizonte una serie de servicios que en gran parte sólo buscan enfrentar a su gran rival. Lo más destacado es que los clientes podrán acceder gratuitamente a la red wifi de la operadora, que cuenta con un millón de puntos de acceso en España y 14 millones en el resto del mundo. Además, sigue innovando en la compartición de datos entre distintas líneas y busca seguir creciendo con su Vodafone TV desarrollada sobre la plataforma de la estadounidense TiVo.

Por lo demás: fibra, móvil con 4G y, alrededor de todo esto: pagos mediante smartphone, llamadas sobre la red de datos, un servicio de ciberseguridad… Es decir, un antiFusión en toda regla por parte de los rojos. Ahora bien, con la tabla de tarifas que se desplegará a partir del próximo 20 de abril, la duda razonable proviene del tiempo que necesitará un comercial, bien sea en tienda o por teléfono, para explicar todos los servicios de Vodafone One.

Fibra Ono (que por cierto mantendrá el nombre en este segmento) a 200 Mbps con minutos ilimitados y 2GB, más 6 euros de Vodafone TV a un precio; si quieres 60 Mbps de bajada, pero con sólo 1GB, y también la TV, serán 12 euros más… y así hasta llegar a una combinación de 12 servicios distintos, más el añadido de la televisión. Sin duda, una excelente noticia que pueda haber margen para todos los gustos, pero un poco enrevesado para impactar sobre el cliente.

¿Pero con eso puedo hablar gratis?

En este punto entra en escena el desconcierto de mi padre ante la guerra abierta en el sector ‘telecos’, tanto a nivel de precio como de inversión. Con un tono relajado, pero de relativa preocupación por no saber muy bien “qué oferta es la mejor”, hace unas semanas me comentaba que en su edificio “van a meter lo de la fibra esa de Jazztel, para que todo vaya más rápido”.

Me instaba a mirar también la publicidad de Vodafone y otros “papeles” de Movistar… “qué lio”, me decía. Su preocupación, señalando a los famosos que se dejan retratar para la publicidad, era que no sabía si con la ‘tele’ seguiría teniendo las llamadas en el fijo, o si con la fibra tendría una nueva permanencia. Todo eran dudas mientras la rosquilla empapaba un vaso de café medio vacío.

Me resultaba complejo, y eso que más o menos me dedico a esto, explicarle que ahora hay ofertas, denominadas convergentes, que lo incluyen todo.

¿Pero todo?

Bueno, todo no. En algunos casos hay que pagar un añadido por la televisión, en otros puedes no coger tanta velocidad.

“Qué lio”. Seguía repitiendo una vez que el café se evaporó sin dejar rastro.

Una decena de precios, como poco

Vodafone One representa el final de una carrera que de por medio ha tenido la compra de Ono. Pero eso sólo de un bando, ya que dentro de muy poco, al menos si desde Europa lo permiten, el sector ‘telecos’ contará a buen seguro con la oferta convergente de Orange una vez que se haga con Jazztel. Así, como se puede ver en la siguiente imagen, quizá hay demasiadas alternativas. Más de las que un cliente puede llegar a asimilar.

De este modo, lo que anuncia el operador rojo es solo una continuación de lo que hay y un previo de lo que vendrá. De hecho, analizando la actual oferta que tiene en estos momentos Movistar, cabe destacar un total de cuatro servicios distintos con 10 bloques de precio diferentes, dependiendo de lo contratado. Así, hay un abanico desde los 47 euros por lo más básico hasta llegar a los 112. Por medio, múltiples combinaciones de GBs contratados, llamadas ilimitadas o no, con el añadido de si entra un terminal en la operación.

Más de lo mismo con Orange. A la espera de Jazztel, también oferta fibra con y sin móvil, con y sin televisión y, lógicamente, con variación de precios dependiendo de la velocidad contratada: más o menos otra media docena de precios.

Clientes simples, mercados complejos

Que la oferta convergente de los tres grandes competidores en el mercado de las telecomunicaciones en España sea tan variada es una gran noticia. Que haya personas que no entiendan muy bien qué servicios puede contratar o cuáles no, es un problema. Quizá, debido al empuje de los OMV apretando los precios y a la propia competencia de los “tres grandes”, han tenido que sacar ofertas y recursos por todos los lados, pero eso no debería suponer un problema.

Además, tal y como ha señalado durante la presentación de los servicios ‘One’ el consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra, los precios no serán definitivos y, una vez se haga la oferta promocional, seguramente tengan otros distintos. ¡Más precios! ¿Nuevas tarifas?

No es la primera vez que un operador reordena sus animales o tallas de ropa. Además, cuando utilizan el concepto de “vamos a hacer algo más sencillo”, lanzan un mensaje de que algo no hacen bien. Si mi padre y los millones de “padres” de España no alcanzan a entender bien si los minutos le salen gratis, es el momento en que los operadores tienen que reescribir sus fórmulas de tarifas y servicios.