El PIB turístico se disparará un 3,4% este año, el mejor dato desde 2007 y muy por encima que el conjunto de la economía española gracias al tirón de llegadas de extranjeros y, ahora sí, a la recuperación de la demanda de los españoles.

El turismo no fue ajeno a la crisis. La suya fue más liviana y más breve, pero existió. El sector cerró en recesión en 2012. Pero fue su único año de caída, mientras el conjunto de la economía no levantó cabeza de 2009 a 2013, y no dejó de estar en negativo hasta el año pasado. El turismo español acumula ya dos años consecutivos con crecimientos y en 2015 seguirá haciéndolo a un ritmo aún mayor.

El turismo se consolidará como la gran locomotora de la economía nacional y crecerá este año a un ritmo del 3,4%, según la previsión revisada de Exceltur -el lobby que agrupa a las grandes compañías del sector- hecha pública ayer. El sector vuelve a crecer así a ritmos desconocidos desde antes de la crisis, registrando el mejor dato desde 2007 (cuando creció un 3,8%) y el segundo mejor registro desde 2000. Y la previsión, además, confirma que el turismo volverá a superar al conjunto de la economía nacional: según el consenso de analistas, el PIB español se apuntará un avance del 2,4% este ejercicio.

“El turismo está demostrando su capacidad de acelerar el proceso de recuperación de la economía española”, sostiene José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. Y lo está demostrando, según los cálculos de la organización, no sólo por el boom de llegadas de turistas extranjeros, sino ahora también (y muy principalmente) por el consumo del cliente español. “Los españoles son los principales protagonistas de impulsar el crecimiento de la demanda turística en España durante este inicio de 2015, continuando así la tendencia observada ya en la segunda mitad de 2014”, apunta Zoreda, que augura que la demanda interna seguirá creciendo en lo que queda de año.

El empujón del turista extranjero

En cualquier caso, la buena marcha del sector seguirá apoyándose en el boom de llegadas de turistas extranjeros. España ha estado recibiendo un auténtico boom de visitantes internacionales en los tres últimos años gracias al desvío de flujos que ha provocado la inestabilidad en los destinos rivales del norte de África. Y aunque en los dos primeros meses de 2015 parecía que Egipto e incluso Túnez empezaban a remontar, el ataque terrorista en Túnez ha parado en seco esa recuperación y ha vuelto a redirigir la contratación de los touroperadores internacionales en destinos españoles.

No obstante, desde Exceltur se alerta de que los turistas internacionales que vienen ahora a España están optando para su alojamiento cada vez menos por una oferta reglada (hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, casas rurales y campings) y más por el alquiler no regulado de viviendas. Según los datos de las diferentes encuestas de ocupación del INE y de las estadísticas de entrada de turistas del Ministerio de Industria, el alojamiento en oferta reglada en los dos primeros del año de viajeros internacionales creció un 5,4%, mientras que los alquileres de vivienda, al calor de la economía colaborativa y el auge de las plataformas online, se disparó un 24,5%. Un dolor de cabeza para el sector hotelero, que reclama ya una legislación homogénea para regular el fenómeno de crecimiento desorbitado de esta oferta no reglada (y, en un porcentaje difícil de concretar, también irregular).

El sector turístico sigue presumiendo, y parece que lo podrá hacer de nuevo a final de año, de otros dos parámetros que lo confirman como motor español. En lo que va de año, volvió a ser el sector que más empleo creó, aumentando un 5,3% los cotizantes a la Seguridad Social vinculados actividades turísticas (con casi 70.000 empleos más hasta marzo). Y, asimismo, será de nuevo el encargado de realizar la mayor aportación de divisas para enjugar el déficit comercial español. Las previsiones de Exceltur apuntan a que en 2015 los ingresos por turismo del país alcanzarán un nuevo máximo histórico, con 51.000 millones de euros (frente a los 49.100 millones alcanzados en 2014, según el Banco de España).