La moda de los selfies que ha inundado las calles de palos con los que hacer fotografías ha llegado a Nikon, que no ha querido quedarse atrás y ha lanzado su propio selfie stick para aprovechar el negocio que está surgiendo alrededor de las autofotos.

Miles de imágenes llenan las redes sociales día a día, y muchas de ellas son ahora realizadas con los famosos palos para selfies. A pesar de que ya se ha prohibido la utilización de estos objetos en algunos lugares, como museos o estadios, ya que pueden llegar a ser un verdadero peligro si no los usamos correctamente, Nikon no ha querido desaprovechar el tirón que están teniendo estos artículos en el mercado para sacar su propio selfie stick.

Ahora bien, por muy normal que parezca toda la situación, realmente habría que plantearse si los fabricantes tecnológicos deben absorber todo lo que arroja el mercado. Bien es cierto que al final el consumidor manda, pero lo que no puede hacer es mandar a una industria hacia lo irrisorio. Las marcas deben sopesar el punto en que no se conviertan en caricaturas del propio consumo. ¿Son este tipo de productos innovadores o una simple respuesta a una moda? Habrá que esperar a ver la reacción de los consumidores.

Sea como sea, por lo que respecta a este caso concreto, hay que señalar que el palo para selfies de Nikon, el N-MP001, no está pensado precisamente para ser utilizado con un smartphone, sino con los últimos modelos de su gama de cámaras compactas Coolpix: S6900, L32, AW130, S33, S7000, S3700 y S9900. No cuenta con ninguna función de disparo automático, por lo que ha de utilizarse el temporizador de la propia cámara a la hora de realizar la fotografía. 

Por ahora este producto tan solo se encuentra disponible en Estados Unidos.

Características del ‘selfie stick’ de Nikon

En cuanto al peso que soporta, podemos decir que el N-MP001 es capaz de aguantar hasta unos 400 gramos aproximadamente, por lo que tampoco puede sostener grandes cámaras. Si hablamos de medidas, este palo para selfies tiene una longitud de unos 18.50 centímetros si se encuentra cerrado, y abierto puede alcanzar los 72.50 centímetros. Pesa algo menos de medio kilo.

Puesto que es algo así como un palo para selfies “profesional”, su precio es algo más elevado que el de los stick selfies para móviles que estamos acostumbrados a ver, pues cuesta cerca de los 60 dólares. 

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