Renfe prevé superar los ‘números rojos’ de 209 millones de euros con que cerró el ejercicio 2014, para equilibrar sus cuentas y empezar a generar beneficios en dos años, en el horizonte de 2016, según indicó el presidente de la operadora, Pablo Vázquez.

Para ello, la compañía ha puesto en marcha un plan, denominado ‘+Renfe‘, que incluye un amplio conjunto de medidas orientadas al aumento de la rentabilidad de la empresa y la mejora de la calidad del servicio.

La operadora confía que este programa empiece a dar frutos en 2015, ejercicio en el que prevé “incumplir sustancialmente, pero para bien”, la previsión de pérdidas de 190 millones de euros que fija para la empresa los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y obtener así un resultado más favorable, según indicó el presidente de Renfe en un encuentro con la prensa organizado por la APIE.

Entre las principales medidas del plan diseñado por Renfe para superar las pérdidas, destaca la de mejorar el grado de ocupación de los trenes, optimizar el servicio de Cercanías, aprovechar el valor de los activos de la empresa y la anunciada compra de nuevos trenes.

Así, la empresa se ha planteado como objetivo “vender hasta la última plaza de cada tren” con el fin de que el aumento de viajeros que la compañía registra desde hace unos años se traduzca al incremento de ocupación de los trenes.

En el primer trimestre de este año, Renfe ya ha logrado elevar en tres puntos, hasta el 66% el porcentaje medio de ocupación con que circulan sus trenes, con lo que ha conseguido en sólo tres meses un aumento similar al registrado entre 2008 y 2014.