Desde que comenzó a hablarse del lanzamiento de Sabemos en otros medios, comenzaron las especulaciones sobre el nombre. Contábamos con ello.

Es inútil negar que Sabemos recuerda necesariamente a otra marca muy popular en los últimos tiempos, Podemos, así como a la plataforma Ganemos. A pesar de que en nuestros objetivos fundacionales el pluralismo ocupa un lugar muy destacado, el nombre parece insinuar que existe algún tipo de relación entre nuestro nuevo medio y cualquiera de estas dos iniciativas.

No es así.

Preguntémonos, en cambio, por qué tantas marcas han apostado en los últimos tiempos por la primera persona del plural. Y no sólo en política. Cuando abrimos la tienda de aplicaciones de nuestros teléfonos nos encontramos productos como Weplan, Wetransfer, Wechat… ¿Por qué tanto énfasis en el nosotros?

Obama nos ganó a todos por la mano. El lema ‘Yes, we can’, que llevó al hoy presidente de EEUU a ganar las primarias de su partido en 2008 y, posteriormente, a ocupar el despacho oval, se traduce como ‘Sí, podemos’. En septiembre de 2011, la Casa Blanca lanzó un sistema para que la ciudadanía estadounidense pudiese plantear sus dudas a su administración. Ésta se comprometió a responder a todas aquellas que reuniesen más de 100.000 firmas en menos de 30 días.

El aumento de las referencias al ‘nosotros’ no es casual, es una tendencia colectiva

El nombre elegido para dicha plataforma, ‘We the people’, no era casual. Recuperaron la primera frase de la constitución estadounidense. Otros textos constitucionales, como el español o el francés, prefirieron la tercera persona, ya del singular para referirse a la Nación, ya del plural para hablar de las Cortes. Pero los americanos, desde la primera palabra, consiguieron involucrar a la ciudadanía en su proyecto común. “Nosotros, el pueblo”.

Y si hoy nuestra sociedad tiene algo maravilloso son los proyectos en común. Internet ha barrido las fronteras y eso, con todos los problemas que supone, es genial. Nos permite bailar juntos el Gangnam Style, subtitular vídeos para que todos podamos entenderlos, eliminar la dependencia del dinero físico o imprimir en 3D distintas herramientas o incluso edificios, lo que puede llegar a cambiar las reglas del juego en países en vías de desarrollo. Hace poco escuchamos en una fiesta que el palo de selfies es sólo una prueba de que el ser humano es capaz de todo con tal de hacerse una foto sin pedir ayuda a los demás. Nosotros pensamos que somos capaces de cualquier cosa con tal de no estar solos en las fotos, y que ansiamos compartirlas. 

Las redes sociales y las nuevas tecnologías han eliminado las distancias y han unido a las personas. Pero de nada nos servirá este nuevo hermanamiento si no va acompañado de conocimiento.

En estos momentos, tras una severa crisis que nos ha quitado mucho y nos ha arrancado una venda de los ojos, la información sobre política, economía y empresas ha pasado a interesar, más que nunca, a la ciudadanía. Nos hemos dado cuenta, como pocas veces antes, de que tenemos que involucrarnos mucho más en cada uno de estos tres ámbitos y recuperar autonomía como votantes, contribuyentes y consumidores.

El conocimiento de nuestros lectores se sumará al nuestro. Y el conocimiento es poder.

Sabemos tiene la intención de contribuir a este nuevo empoderamiento y nace con el objetivo de ser una plataforma no sólo para la creación de buen contenido periodístico, sino también para la construcción de una comunidad de lectores interesados en crecer a nuestro lado. No podríamos decir que sabemos sin contar con lo mucho que saben nuestros lectores.

Nos han dicho en los últimos días que los españoles no quieren una información realmente plural, sólo leer una y otra vez sus propias ideas repetidas. Pero tenemos mucha fe en nuestros conciudadanos.

Creemos que no hay nada que no podamos hacer juntos, como nación e incluso como especie, pero no hay poder sin conocimiento. En palabras de Francis Bacon, “el conocimiento es poder”.

Cada vez que nos han dicho en los últimos días que, por el nombre que hemos escogido para desarrollar nuestra actividad estamos imitando a un partido político español, no podemos menos que sonreír. Al igual que la campaña de Obama, al igual que las redes sociales, al igual que la economía entre pares, formamos parte de algo mucho más grande. Permitidnos cerrar estas líneas reproduciendo el discurso de Obama en New Hampshire. Sus palabras resuenan aún hoy, sensatas e inspiradoras, con independencia de cuál pueda ser tu ideología o a qué partido votes.

sí, podemos

Cuando nos hemos enfrentado a tareas imposibles, cuando nos han dicho que no estábamos preparados, o que no podíamos lograrlo, generaciones de americanos han respondido con un lema sencillo que resume el espíritu de todo un pueblo: Sí, podemos. Sí, podemos. Sí, podemos.

Lo susurraban los esclavos y los abolicionistas cuando iluminaban el camino hacia la libertad a través de la más oscura de las noches: Sí, podemos.
Lo cantaron los inmigrantes que vinieron de costas distantes, y los pioneros que avanzaron hacia el oeste a pesar de la dureza sin concesiones de la naturaleza: Sí, podemos.

Fue la llamada que escucharon los trabajadores que se organizaron, las mujeres que lograron el voto, un presidente que eligió la Luna como nuestra nueva montaña, y un King que nos llevó a lo alto de la montaña y nos indicó el camino hacia la tierra prometida: Sí, podemos lograr la justicia y la igualdad. Sí, podemos lograr la oportunidad y la prosperidad. Sí, podemos curar esta nación. Sí, podemos arreglar el mundo. Sí, podemos.