Una de las once personas que fueron indultadas el pasado viernes por el Consejo de Ministros con ocasión de la Semana Santa es un funcionario de la Seguridad Social condenado en octubre de 2014 a tres años y medio de prisión e inhabilitación para el cargo por filtrar miles de datos personales a mutuas laborales y a agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional y al jefe de seguridad de El Corte Inglés, “ con los que tenía relación personal ”.

Francisco José García Padilla, cuyo indulto había solicitado la Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid, ejercía de jefe de Negociado de Inscripción de Empresa, Afiliación, Altas y Bajas y Variaciones de Datos de los trabajadores en la sede de la Seguridad Social en Valladolid, según recoge la sentencia.

En un primer momento, según el portal de transparencia Civio, la Audiencia Provincial de Valladolid le absolvió del delito de revelación de secretos por considerar que tenía autorización para acceder a la base de datos, ya que formaba parte de su trabajo, y que, en cualquier caso, debía ser acusado de un delito diferente, concretamente de uso indebido de información pública.

8.936 consultas. No obstante, el Tribunal Supremo decidió, tras aceptar el recurso de casación del Ministerio Fiscal y la Tesorería General de la Seguridad Social, que, aunque “estaba justificado el acceso que exigía su actuación como funcionario”, no estaba autorizado “para consultar, las 8.936 veces que lo hizo, los datos de trabajadores, empresas, vida laboral, prestaciones y certificados de situación de cotización, que posteriormente trasmitió”.

Por ello, aunque no se pudo acreditar que la entrega de estos miles de datos se realizara a cambio de dinero, el Tribunal Supremo le condenó a tres años y seis meses de prisión, multa e inhabilitación para su cargo durante seis años, con lo que pierde su plaza como funcionario. Gracias al indulto, su condena pasa a ser de dos años por lo que, si el tribunal responsable así lo considera, podrá evitar el ingreso en prisión.

La Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid, recuerda Civio, es la misma que en 2014 solicitó y consiguió el perdón para un director de oficina bancaria que había robado 30.000 euros a un cliente.