La actriz y directora catalana Rosa María Sardà (1941) ha sido galardonada hoy con el Premio Max de Honor 2015 “por ser una figura clave” de las artes escénicas.

La actriz barcelonesa recibirá el galardón en esa ceremonia, en la que se conocerán los 22 premiados de la XVIII edición de los Max de las Artes Escénicas, que organiza la Fundación SGAE desde 1998, y que concede, además, otros dos premios especiales, el de Contribución a las Artes Escénicas y Aficionado.

Sardà es una actriz vocacional y autodidacta que con 24 años decidió no volver a bajarse de un escenario tras debutar en la obra Cena de matrimonios, de Alfonso Paso.

Todos los palos

Su deseo de explorar territorios nuevos le ha llevado a todos los medios, de la televisión al cine pasando por el teatro.

El director Ventura Pons le dio su primer papel protagonista con Knack, en 1969. En su ciudad natal protagonizó Sopa de pollastre amb oli y Rosa i Maria y en Madrid interpretó Esperando a Godot y Madre Coraje y sus hijos.

Ha hecho, entre otras muchas, Love for Shakespeare, de Lluís Pascual, El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, Dubte, de John Patrick Shanley, o Sagarra dit per Rosa Maria Sardà, de Carme Canè.

Aunque empezó como una actriz cómica con La Trinca en los años 70, Rosa María Sardà ha interpretado papeles de corte dramático, como en Wit, obra por la que obtuvo el Max a la Mejor Actriz Protagonista, el Fotogramas de Plata y el Premio Ercilla, o en La Casa de Bernarda Alba, por el que ganó el Premio de la Unión de Actores.

En la década de los 80 saltó al celuloide bajo la batuta de Fernando Trueba, Fernando Colomo, Ventura Pons y Pedro Almodóvar.