Los países de la UE han acordado financiar en común el transporte estratégico de los grupos de combate tácticos multinacionales europeos a la zona de operaciones durante dos años más, hasta finales de 2016, según han informado fuentes europeas.

“El mecanismo revisado de Athena se adoptará este viernes por el procedimiento escrito”, han explicado a Europa Press fuentes europeas.

Las operaciones militares de la UE se financian en la actualidad a través del mecanismo Athena, un fondo intergubernamental al que los Estados miembros –salvo Dinamarca que no participa– contribuyen en función de su Producto Interior Bruto, aunque apenas cubren algunos gastos de financiación común de las mismas como el cuartel de la operación o las misiones exploratorias antes de enviar la misión. La mayor parte de los costes los siguen asumiendo los países que aportan tropas.

“La declaración, que estipula que el transporte estratégico de los grupos de combate tácticos a la zona de operación será cubierto por Athena, ha sido prorrogada hasta finales de 2016”, ha explicado las fuentes.

Los Estados miembros acordaron en noviembre de 2013 prorrogar un año que el mecanismo de Athena pudieran cubrir el incremento de costes de transporte de los grupos de combate tácticos en el teatro de operaciones hasta el 31 de diciembre de 2014. Ya acordaron esta posibilidad hace dos años pero “bajo ciertas condiciones”, según las fuentes consultadas.

Los Gobiernos europeos también han acordado “otros dos cambios” al mecanismo Athena, que fue creado en 2004, según han explicado fuentes europeas.

“Athena podrá reagrupar y prefinanciar las compras de los Estados miembros para bienes que necesitan para las operaciones, como por ejemplo el agua. Esto significa que las operaciones serán más eficientes desde el punto de vista del coste” y también “podrá gestionar donaciones y proyectos”, han precisado.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE acordaron en la cumbre de diciembre de 2013 reforzar la cooperación en defensa y flexibilizar el uso de los grupos de combate tácticos, por ejemplo promoviendo su uso por componentes. También reclamaron revisar el mecanismo de financiación de las operaciones europeas.

La creación de los grupos de combate tácticos en 2004 se inspiró en la misión europea ‘Artemis’ en República Democrática del Congo lanzada un año antes, aunque nunca han sido utilizados, entre otros por la falta de financiación común para desplegarlos.

España ha sido uno de los países, junto con otros como Suecia, que defendió utilizar los grupos de combate tácticos en República Centroafricana, algo que rechazaron Reino Unido y Grecia, que aportaban el grueso de las tropas en la alerta.