La Guardia Civil detuvo este miércoles, en el curso de la llamada ‘Operación Pastor’ en el País Vasco y Navarra, a cuatro personas acusadas de formar parte de una estructura llamada Núcleo de Coordinación o KG, “diseñada y liderada por ETA”, en la que se definía la estrategia que debían seguir las diversas organizaciones del “frente de cárceles” para mantener la unidad, según el Ministerio de Interior.

Los detenidos, según Europa Press, son Nagore López de Luzuriaga, Izaskun Abaigar, Fernando Arburúa y Ohiana Barrios. Además, se está realizando un registro en Salvatierra (Álava). Fuentes de la investigación han precisado a Europa Press que Izaskun Abaigar ha sido detenida en Santa Cruz de Campezo (Álava), en la calle Bajo el Pórtico; Arburúa en la calle Txapinene de San Sebastián, Barrios en la calle Tejería de Pamplona y López de Luzuriaga en la localidad vizcaína de Zamudio.

Según ha informado Interior, en la operación, coordinada por la Audiencia Nacional y su Fiscalía, se han realizado sendos registros en los domicilios de los detenidos, e incautado documentación en formato papel y soportes y equipos informáticos, todo ello pendiente de ser analizado. La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.

Una de las detenidas, Nagore López de Luzuriaga, formó parte de la delegación de Etxerat, Asociación de familiares de presos de la banda, que el pasado 25 de febrero se reunió con el lehendakari, Iñigo Urkullu, en la sede de Lehendakaritza. Ésta fue la primera ocasión en la que el lehendakari se reunió de forma oficial con el colectivo de familiares de reclusos de ETA, a instancias de Etxerat. Su portavoz, Maider Alustiza, que iba a acompañada de Nagore López de Luzuariaga y José Ángel Aramendi, hizo entrega a Iñigo Urkullu del balance anual de 2014 sobre la situación de los presos.

Interior ha explicado que en el KG confluían los representantes de distintas organizaciones de apoyo a los presos de ETA y que éstos asistían a sus reuniones “conscientes de que integraban un espacio de coordinación diseñado y liderado por ETA y de que subordinaban sus actividades y las de las organizaciones a las que representaban a los intereses de la organización terrorista”. Esos representantes materializaban “las directrices de ETA” a modo de “desdoblados”.

En concreto, Interior ha precisado que el KG elaboró un protocolo específico para concretar las actuaciones de cada organización del “frente de cárceles” ante posibles incidencias que se produjesen en torno a los presos. En este protocolo se abordaba la constitución de un “gabinete de crisis” en el que participaban miembros de las distintas organizaciones del “frente de cárceles” de ETA.

Las organizaciones agrupadas actuaban bajo el principio de “unidad de acción” bajo la dirección y supervisión del KT-KoordinazioaTaldea. Así, Interior subraya que ETA “instrumentalizaba a las organizaciones asistentes a las reuniones” del KG a través de sus dirigentes que controlaban a su vez los diferentes ámbitos del “frente de cárceles”.

La información aportada por cada una de estas organizaciones en relación a la base carcelaria de ETA se constituía así como un complemento necesario para la planificación y desarrollo de diferentes dinámicas en el exterior de las prisiones para garantizar la cohesión interna del propio colectivo de presos de ETA (EPPK).

Frente de cárceles.  Se trata de la cuarta operación que la Guardia Civil realiza desde septiembre de 2013 contra las diferentes estructuras que configuran el denominado “frente de cárceles” de ETA, bajo la dirección de la Audiencia Nacional y de la Fiscalía de la misma Audiencia.

La parlamentaria de EH Bildu Marian Beitialarrangoitia denunció ayer que la ‘Operación Pastor’ evidencia que el Gobierno español es “el enemigo de la paz” y lamentó que ésta sea la “respuesta” del PP a la declaración de 21 personalidades internacionales a favor de la excarcelación del exlider de Batasuna Arnaldo Otegi. Por su parte, Sortu advirtió de que, con la política penitenciaria actual y con la operación policial de este miércoles, el PP quiere “reventar el proceso de resolución”.