España se ha situado entre los cinco primeros países de la Unión Europea con mayor potencial de crecimiento de la economía colaborativa gracias al 55% de los españoles que están interesados en participar en iniciativas de consumo colaborativo.

La economía colaborativa crecerá un 25% en 2015, alcanzando los 3.500 millones de dólares (3.193 millones de euros), según Forbes. El tipo de productos o servicios más atractivos para los consumidores colaborativos según Nielsen son la formación en un 29%, las herramientas en un 23% y la electrónica, bicicletas o coches con un 19%, 18% y 17%, respectivamente.

Los expertos del Global Corportaion Center de EY e IE Business School han señalado en la jornada sobre Sharing Economy que estos datos configuran un nuevo escenario empresarial, en el que el modelo colaborativo será la clave del consumo en los próximos años.

Un investigador del Global Corporation Center y decano asociado de IE Business School, Kiron Ravidan, junto a un socio de transformación digital de EY, Pablo González, han analizado en esta jornada los beneficios y riesgos de la economía colaborativa y sus aplicaciones por áreas y sectores.

Asimismo, Ravidan ha destacado que entre las principales motivaciones de los consumidores de la economía colaborativa figuran la reducción de costes, sostenibilidad de los nuevos modelos de negocio, utilización de la tecnología, cambio de valores, la nueva mentalidad que impulsa a actuar en comunidad, así como el deseo de no ser propietarios y ayudar a quienes lo necesitan.

En la misma línea, Pablo González ha señalado que esta economía es “una gran oportunidad” para las nuevas empresas y emprendedores al igual que puede serlo para las grandes empresas ya establecidas. “Este fenómeno se ha incrementado con la crisis económica y hace que la transparencia, rapidez y el compartir a todos los niveles sea prioritario”, añadió.