Un Airbus A320 de la compañía alemana Germanwing, que realizaba el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf, se estrelló ayer martes en los Alpes franceses con 142 pasajeros y seis miembros de la tripulación a bordo, según informó el primer ministro francés, Manuel Valls.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, expresó su consternación por el accidente y aseguró que ya están trabajando con Francia y Alemania en la investigación.

El portavoz de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), Antonio San José, informó de que que tienen constancia de que en el avión siniestrado en los Alpes franceses viajaban españoles, pero aún no tienen “la lista ni la confirmación de las identidades”. El presidente francés, François Hollande, aseguró que era «improbable» que alguna persona hubiera sobrevivido.

El aparato desapareció de los radares en la región de Alpes de Alta Provenza y se estrelló cerca de la localidad de Barcelonnette. El avión lanzó una llamada de socorro antes de estrellarse, según la Dirección General de la Aviación Civil francesa a través de un comunicado.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, informó de que entre los pasajeros del avión accidentado en Los Alpes tras salir de Barcelona se encuentran 45 personas con apellidos españoles. Además, entre los 142 viajeros se encontraban dos bebés. La propia Sáenz de Santamaría presidirá una célula de crisis en el Palacio de la Moncloa por el accidente de avión, según informaron a Europa Press fuentes del Ejecutivo. El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha activado el protocolo de emergencia consular en el seno de su departamento, según fuentes diplomáticas.