Telefónica ha cerrado un acuerdo definitivo con el grupo hongkonés Hutchison Whampoa para la venta de su filial británica (O2 UK) por 10.250 millones de libras esterlinas (unos 14.000 millones de euros a tipos de cambio actual), manteniendo los términos acordados el pasado mes de enero, cuando comenzaron las negociaciones en exclusiva para la transacción.

En concreto, el importe de la operación se compone de un pago inicial de 9.250 millones de libras esterlinas (aproximadamente 12.640 millones de euros) y un pago aplazado adicional de 1.000 millones de libras esterlinas (aproximadamente 1.360 millones de euros), que se abonará una vez que la compañía conjunta en el Reino Unido alcance una cifra acordada de flujo de caja (‘cash flow’) acumulado.

Telefónica ha explicado en un hecho relevante que su intención es dedicar una parte sustancial de los fondos recibidos a situar el ratio de apalancamiento de deuda neta respecto al beneficio bruto de explotación (Oibda) inferior a 2,35 veces.

El cierre de la operación está sujeto a, entre otras condiciones habituales en este tipo de transacciones, las aprobaciones regulatorias pertinentes y a la obtención de dispensas sobre cláusulas de cambio de control.

La multinacional presidida por César Alierta ha indicado que las condiciones deben cumplirse no más tarde del 30 de junio de 2016, salvo en determinadas circunstancias establecidas en el acuerdo de compraventa en las que esta fecha podrá ampliarse hasta el 30 de septiembre de 2016.

Tras la firma de este acuerdo definitivo, O2 en Reino Unido pasará a reportarse como operación “en discontinuación” dentro del grupo Telefónica, y sus activos y pasivos como “mantenidos para la venta”, ha señalado la firma.