El enorme arsenal que se acumula en el país y que incluye material bélico, es una de las razones de las altas cifras de violencia que se dan en México.

Unas 2.000 armas de fuego entran cada día de forma ilegal en México, lo que permitiría armar a uno de cada tres hombres adultos.

   De hecho, en más de la mitad de los 120.000 homicidios cometidos entre 2007 y 2012 se utilizaron armas.

   Según una investigación del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, de los 15 millones de armas que se calcula que hay en el país, trece se han obtenido de manera ilícita.

   Entre ellas, destaca armamento de carácter bélico como cohetes antiataque M72 y A74, lanzacohetes RPG7, lanzagranadas MGL, fusiles Barret y granadas de fragmentación.

   Además, también se han encontrado armas de ‘nueva generación’, como la subametralladora y la pistola FN Herstal, capaces de perforar blindajes, lo que da una idea del carácter violento de algunas de las organizaciones criminales instaladas en el país.

   El estudio, que ha sido publicado por el diario local ‘Milenio’, advierte que dos de cada tres armas involucradas en hechos delictivos, han sido fabricadas legalmente en Estados Unidos y el 40 por ciento de las que se han incautado a organizaciones dedicadas al narcotráfico proceden de Texas.

   De hecho, más de un 10 ciento de las armerías estadounidenses están instaladas en California, Arizona, Nuevo México y Texas, los estados que hacen frontera con México.

   La facilidad para adquirir armamento en Estados Unidos es una de las razones del alto grado de violencia que se da en México, según el investigador José de Jesús González Rodríguez, que asegura que “los cárteles mexicanos de la droga pueden adquirir fácilmente armas de fuego (en Estados Unidos) a través de testaferros o en las llamadas ferias de armas”. “En México es casi imposible comprar legalmente un arma, pero en los estados fronterizos de Estados Unidos hay más de 8.000 comerciantes de armas”, ha destacado González Rodríguez.

   Los estados mexicanos que atesoran mayores porcentajes de delitos cometidos por armas de fuego son Estado de México, Chihuahua, Guerrero, Morelos, Nuevo León, Sinaloa y la propia capital del país, México DF, donde se alcanzan cifras que superan el 70 por ciento, frente al 50,2 por ciento de la media nacional.